El lujo no lo es todo en la vida, y eso lo comprobó de manera reciente el heredero de la corona británica, el príncipe William.
El hijo de la fallecida Diana de Gales y el príncipe Carlos se convirtió en indigente por un día como parte de un evento de caridad para personas sin casa.
William durmió debajo de un puente en el centro de Londres sin que nadie se percatara de su verdadera identidad.
El príncipe de 27 años estuvo acompañado por Seyi Obakin, director de Centrepoint, el organismo benéfico del que es padrino.
Durante la jornada, visitaron el oeste de la capital británica donde William le preparó el desayuno a personas necesitadas.
De acuerdo con funcionarios de la familia real, el príncipe quedó muy conmovido tras su experiencia, por lo que continuará trabajando a favor de crear conciencia sobre el problema.
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