Vie, 10/02/2009 - 11:28
Karla López / Mundo 52
Su voto: Nada Promedio: 5 (14 votos)
(Foto: Reuters)
(Foto: Reuters)
(Foto: Reuters)
(Foto: Reuters)
(Foto: Reuters)
(Foto: Reuters)
(Foto: Reuters)
Impresionan al público en el Auditorio Nacional

Pet Shop Boys, el arte de la perfección

“Genialidad absoluta”. Así podría definirse al dueto británico, que este jueves puso de cabeza a una oleada de fanáticos en el Auditorio Nacional. Una verdadera lluvia de color y psicodelia, en el marco del “Pandemonium Tour”.

Con más de 20 años de carrera, Neil Tennant y Chris Lowe demostraron que el tiempo no pasa por ellos y que mantienen intacta la capacidad de sorprender en cada una de sus actuaciones.

Pasadas las 8:30 de la noche, las luces del “Coloso de Reforma” se apagaron para dar paso a un impactante juego de luces y proyecciones que tomaban forma en lo que hasta entonces parecía ser una pantalla gigante.

Un par de coristas “robotizadas” completaron el cuadro con movimientos perfectamente sincronizados en conjunción con la voz de Tennant, quien apareció con un cubo cubriéndole la cabeza y el sonido de Lowe, quien hizo lo suyo en el extremo derecho del escenario.

“Hola México, somos los Pet Shop Boys” fueron las palabras de la voz del dúo para dar la bienvenida a su público, maduro (treintañeros que olvidaron por un momento el olor a café de las oficinas para dejarse llevar) pero fiel, que disfrutó cada una de las canciones como “Heart”, “Pandemonium”, “Love etcétera” y “Building a wall”, éstas últimas, incluidas en su más reciente disco, “Yes”.

Instantes después se derrumbaría un enorme muro construido con cubos blancos que simulaba el fondo del escenario. Después, una pareja de bailarines hizo acto de presencia durante “Go West”.

Trajes vistosos, mangas alocadas, chamarra de espejos y hasta un esmoquin, fueron algunos de los atuendos que utilizaron durante el concierto que se extendió hasta pasadas las 10 de la noche y en el que hasta el inamovible Chris Lowe se animó a “echarse unos pasitos”.

“Always on my mind”, “New York city boy” y “Suburbia” desataron la locura entre los fans, que lo mismo celebraron las nuevas versiones de dichos éxitos, como un cover de “Viva la vida” de Coldplay, que Tennant interpretó con atuendo de rey.

Los Pet Shop Boys nunca son aburridos, como dicta “Being boring”, que formó parte del cierre del show junto a las inolvidables “It’s a sin” y “West and girls”.

/doch