Para la colección de Primavera 2010, Tommy Hilfiger re-imagina el glamour relajado de los paseos costeros del sur de California. Soñado para un estilo de vida que es chic y casual, las prendas son poco pretenciosas pero cautivantes.
Lo estructurado se combina con el movimiento como se puede apreciar en materiales en donde coexisten lonas, twills y piel, con jerseys de pesadas plumas y sedas; pantalones amplios se usan a la par de chamarras diseñadas con hombros fuertes; y los shorts van bien con tops de ondas. Al igual que la belleza del Pacífico, la colección es una paradoja de relajación y estimulación.
La colección para dama, presenta una paleta que comprime los colores neutros con sombras distintivas de azul que van del celeste hasta el sugerente tono de las piscinas. Los colores carmín del atardecer, el rosa y durazno también aparecen en medio de una variedad de piezas con rayas náuticas, relajados pantalones para montar y shorts con bolsas concisas.
Para la tarde, reina una sofisticación despreocupada con vestidos largos de sencillo algodón, acentuados con sandalias de cuerda y detalles metálicos. Los accesorios, van desde el nostálgico macramé y cinturones con broche de cadena, las clásicas botas de ante abiertas en el área de los dedos y lentes para el sol en coloridos verde y blanco; los trajes de baño estraples de corte amplio y millots, que sugieren la sensualidad divertida inherente a la playa.
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