Vie, 10/23/2009 - 17:37
Jorge Toledo / Mundo 52
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(Foto: David Rojas / Mundo 52)
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(Foto: David Rojas / Mundo 52)
(Foto: David Rojas / Mundo 52)
De Europa Central, con algunos platillos internacionales

Specia: Hito de la Condesa

Después de haber colaborado estrechamente en el primer restaurante polaco de la ciudad de México, el Mazurka, que presumía de haber atendido en varias ocasiones a Su Santidad Juan Pablo II, bajo la dirección del ingeniero Tadeus Podberezki, cuando este último decidió
retirarse, Gabriel Herrera, con un grupo de colaboradores del negocio, fundó el restaurante Specia, en la colonia Condesa.

Dentro de ellos se encontraba el chef Jorge Soto, que había sido entrenado por el propio Tadeus y otros chefs polacos, por lo que conocía los secretos de la cocina polaca.

El banquete

Para empezar, cortesía de la casa, blins, crepitas delgadas de papa untadas con pasta de arenque, ideal compañeras para el vodka polaco Zubrówka (llamado del pasto de bisonte, por tener una hoja de este pasto dentro de la botella), servido helado.

Dos ensaladas, primero la Lettuce, compuesta de lechugas francesas y sangrías, gajos de naranja y toronja, aderezada con vinagreta de aceite de oliva, vinagre de vino blanco, sal y pimienta; la segunda fue la Griega, con lechuga francesa, rodajas de jitomate, aceitunas negras y queso de cabra con ceniza, aliñada con la misma vinagreta que la anterior, ambas frescas y deliciosas.

La sopa que ha hecho historia en el restaurante, la de setas, se elabora con consomé de res y variedad de setas deshidratadas (boletos, yemitas, clavitos y morillas), de sabor suave y sofisticado.

Otra sopa muy conocida es la chlodnik, sopa fría de betabel, que es con base en un caldo de betabel que lleva además manzana dulce, cebolla, zanahorias y pimienta, cuidando el hervor para que no pierda el color rojo intenso; se sirve fría con rábano rallado, pepinos agrio y natural, y el caldo del pepino agrio, todo muy refrescante y de bello color.

El Pato Tin (llamado así en honor de un antiguo socio que se llamaba Agustín) es el platillo que más se vende en el restaurante, procedente de Maple Leaf Farms, Indiana, EU, es el mayor productor del Pato Blanco Pekín, de calidad excepcional.

De postre, uno clásico, la crepa Nalesnik, rellena de queso doble crema y bañada con salsa de blueberries.

Sin temor a equivocarme, puedo afirmar, que después de cumplir 16 años de vida, en esta zona llena de negocios culinarios, este restaurante es de los pocos que ha conservado una calidad excelente en su cocina y servicio, gracias a los esfuerzos del grupo que comanda con mucho tino, Gabriel Herrera.

Specia
Ámsterdam 241, Condesa.
5564-9576, 5564-1367.

/doch