La nota fue la cara de sorpresa que puso Ben Stiller cuando se enteró de que el protagonista de X-Men, Orígenes: Wolverine, su colega, el australiano Hugh Jakman, fue invitado a reunirse con el presidente Felipe Calderón.
“¿Jackman? ¿Hugh Jackman? ¿Él fue con el Presidente?”, preguntaba el actor un poco desconcertado. “Si no fui es porque no me invitaron”, agregó el actor.
Jackman visitó el país a finales de mayo, poco después de haberse levantado la contingencia sanitaria en el país y, como fue el primer
actor notable de Hollywood en visitar el país luego del brote de influenza, fue reconocido por el Presidente por su apoyo a México.
La vocera de la compañía que distribuye "Una noche en el museo 2" en México y América Latina, 20th Century Fox, dijo: “Fue la Fox quien llevó a Jackman con el Presidente, el señor Stiller no tiene nada que ver con eso”, declaró.
El actor fue acusado por la prensa mexicana de “racista” luego de que supuestamente se lavara las manos tras ofrecer una entrevista a un equipo mexicano de televisión tras la premiere de la película "Una noche en el museo 2", en Washington, el 16 de mayo pasado, cuando México se encontraba en contingencia sanitaria.
El comediante dijo que no quiso ser grosero con la prensa mexicana y mucho menos transmitir “algo negativo” hacia este país. “Fue un mal entendido, un accidente”, dijo.
El actor aclaró que ha visitado México muchas veces y que lo seguirá haciendo, recordó que filmó una de sus primeras películas en Ixtapa Zihuatanejo, “pero era muy mala, qué bueno que nadie la vio”.
Stiller dijo que "Una noche en el museo" representa la primera vez que hace cine para niños y adolescentes y que “es una gran responsabilidad hacer películas en las cuales los niños puedan identificarse”.
/doch
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