La última vez que Mel Gibson actuó en una película, se le vio forcejeando con invasores extraterrestres en el thriller de ciencia ficción "Signs''.
Eso fue hace siete años y medio. En el ínter, Gibson se convirtió en un instigador cultural, dirigiendo el controvertido éxito de taquilla de 2004 "La pasión de Cristo'' y la violenta épica de acción de 2006 "Apocalipto''.
También fue un paria cultural en julio de 2006, cuando, tras ser detenido en Malibú por conducir alcoholizado y a exceso de velocidad, hizo declaraciones antisemitas y obscenas al policía que lo arrestó.
Gibson prácticamente desapareció después de ese incidente, pero el viernes regresa a la pantalla grande con la cinta “Edge of Darkness'', un filme de venganza con un sangriento tono similar a sus películas del pasado ``Rescate'' y ``Arma mortal''.
"Era hora'', dijo Gibson, de 54 años, ``me dieron ganas de volver a montarme en el silla. Sentí que me estaba añejando hace unos siete u ocho años. Di un paso atrás, hice algunas cosas que quería. Hice algunas cosas que no quería. Y llegó la hora de regresar''.
El productor de “Edge of Darkness'', Graham King, dijo que lo discutieron desde el principio, "¿Es este el papel apropiado para su regreso?, creo que lo es, y espero que el público esté de acuerdo''.
Algunos críticos de cine como Paul Dergarabedian, de Hollywood.com, comentó que "en papeles de venganza, pocos igualan a Mel Gibson, si uno ha estado alejado por un tiempo, es acertado regresar de un modo en que el público está cómodo viéndote''.
Por otro lado, el director ejecutivo de Dan Klores Communications, Matthew Traub, contrarrestó las dadivas al actor diciendo que con el incidente que tuvo borracho, mucha gente se dio cuenta el tipo de persona que es Mel Gibson.
Traub, relacionista público especializado en manejo de crisis, cree que la gente está dispuesta a perdonar a las celebridades por abuso de sustancias o indiscreciones sexuales, pero no tan fácil por intolerancia.
El publicista Michael Levine, cuya agencia ha representado a Bill Clinton y Michael Jackson, coincide. “Creo que está acabado'', dijo Levine. "Trabajará, existirá, pero creo que ya manchó su obituario de por vida''.
El veterano reportero, Lewis Beale, comentó que “como judío, debo decir que Mel Gibson es mi antisemita favorito, es un tipo increíblemente talentoso tanto al frente como detrás de la cámara'', en referencia a los comentarios antisemitas que hizo Gibson en 2006.
"Han pasado 30 años desde que perdí el anonimato. Y han pasado 30 años desde que empezó la humillación pública. Y a veces alcanza un nivel global. Y lo que no te mata te hace más fuerte. Y les digo que ahora soy un hijo de ... (improperio) fuerte porque estoy de vuelta''.
Gibson insistió en que su notorio pasado no afectará su capacidad de trabajar con los estudios de Hollywood.
"¿Qué escándalo?'', respondió. "Eso es mayormente promoción de la prensa, !¿OK?! Puedo meterme en el estudio a trabajar con ellos o trabajar independientemente como quiera. Y seguiré adelante como siempre lo he hecho''.
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