
Es un musculoso biplaza que presume prestaciones de un deportivo y una experiencia de conducción altamente concentrada.

El perfeccionismo y toque inglés se pueden apreciar en cada rincón; combinados sabiamente con un poderoso y silencioso motor hacen que este vehículo sea considerado una obra de arte funcional.

El Flying Spur se disfruta más como Gran Tourer y parece la selección apropiada para devorar grandes distancias en un capullo de lujo, confort y alto desempeño.