Las primeras revisiones de la caja negra indicaron que los dos motores funcionaban de manera normal y que de hecho no hubo fuego ni dentro ni fuera del avión antes del impacto contra el suelo.
Francisco Javier Soto, secretario de la comisión investigadora, dijo que la aeronave tocó el suelo primero con la cola, que se desprendió, y posteriormente rebotó tres veces y se detuvo junto a un arroyo y se incendió.
Para los investigadores sigue siendo un misterio el por qué no funcionó el aviso que alerta a la tripulación sobre malos funcionamientos. También se investiga el hecho de que los pilotos no se dieron cuenta en la revisión de rutina que los alerones no estaban bien.
Por otro lado, según las declaraciones de los sobrevivientes, el avión no tuvo la potencia suficiente para despegar.
La única sobreviviente con diagnostico de herida leve y que ya fue dada de alta, una mujer colombiana de 41 años de nombre Beatriz Reyes Ojeda dijo que “Yo sí me di cuenta, a lo mejor, que cuando el avión iba a despegar quizá no iba con tanta velocidad”.
Y por su parte, la única sobreviviente de la tripulación, la azafata Antonia Martínez complementó diciendo que “Noté que el avión no tenía fuerza cuando empezó a elevarse”.
Las autoridades revelaron que la caja negra contiene las últimas conversaciones entre los pilotos.
Hay que recordar que la aeronave llevaba 172 personas a bordo, la mayoría naturales de las Islas Canarias. 154 personas murieron y hay 18 sobrevivientes.

Fresqui
Yahoo
Technorati
Del.icio.us
Meneame